Descubre las Zonas Azules, territorio de inmortales

 

Hay 5 zonas en la tierra denominadas Zonas Azules. Tienen en común que su población tiene una mayor esperanza de vida, llegan a centenarios con buena salud y son más felices que la mayoría de la población en general.

La genética es importante, pero no lo es todo. Según algún estudio, como el “estudio de los gemelos daneses“, el 90% de la esperanza de vida de una persona viene determinado por su estilo de vida. El factor de tener un vínculo emocional con otra persona, sentirte acompañado y apoyado para toda la vida por un clon tuyo, supone que tu esperanza de vida aumente.

Por tanto, llegar a los 100 años si que puede ser complicado si no tienes una genética privilegiada, pero llegar a los 90 años en buena salud física y mental es posible.

Nuestro cuerpo, como el de otros animales, está diseñado  para dejar nuestra huella genética en este mundo y marcharnos al otro barrio. Nos dan un tiempo para el éxito reproductivo y una vez que ha transcurrido, tengas éxito o no en tu misión, nuestro cuerpo ya comienza a deteriorarse.

Cada 8 años, nuestras 35 Trillones (sí, con T) de células se reemplazan. A medida que cumplimos años esa copia se hace cada vez peor, se produce algún error y se van a acumulando. Por eso una persona de 65 años envejece 125 más rápido que un niño de 12 años.

Además huesos, cartílagos, tendones, se van desgastando, así que aumentar la capacidad de tu cuerpo y el mío de llegar a más de 90 años de edad de vida, es lo máximo de media que podemos aspirar.

Si vives en España tienes que considerarte afortunado. Es el segundo país por detrás de Japón con mayor esperanza de vida al nacer de los 35 miembros de la OCDE, con 80,6 años. Las mujeres superan esa edad con una esperanza de 85 años. En Japón la media es de 83,9 años.

Aún así, los españoles no podemos cantar victoria. Llegar a esa edad avanzada no significa que lo hagamos en buenas condiciones físicas. Es más, si tenemos en cuenta esa variable, la esperanza de vida a partir de los 65 años cae hasta los 9,2 años por debajo de la media de la OCDE.

Contamos con la ventaja de tener acceso a la Sanidad Pública que tiene un gran nivel, pero nuestros hábitos no nos garantizan llegar a la vejez en condiciones óptimas de salud. Somos los últimos de la lista de toda Europa en hábitos de ejercicio a diario.

¿Cuales son las 5 Zonas Azules del planeta?

Estas 5 Zonas son las siguientes:

 Sardinia en Italia

Un grupo de aldeas metidas entre montañas, en la isla italiana de Cerdeña. La mayor concentración de hombres centenarios del mundo. En realidad son una cultura de la Edad del Bronce y llevan un estilo de vida tradicional similar al de sus antepasados.

Al ser la tierra improductiva han vivido del pastoreo por lo que tienen una actividad física de baja intensidad mantenida en el tiempo. Si viajas al pueblo te encontrarás a personas mayores cortando leña, cultivando la tierra y haciendo todas las tareas del hogar ellos mismos.

Su comida se basa en vegetales, sólo un 5% de las proteínas son de origen animal, comen pan integral sin levadura de trigo, un tipo de queso elaborado a partir de animales alimentados con pasto y muy rico en ácidos grasos Omega-3.

Beben un vino con el mayor índice de polifenoles del mundo denominado Cannonau.

Una característica importante de su población es el trato que reciben las personas mayores. Son muy valorados por todo el pueblo al ser fuente de sabiduría y su consideración social es muy alta. En los bares te encuentras calendarios con el centenario del mes. Se puede afirmar que son reverenciados.

La familia los mantiene muy cerca y colaboran en el cuidado de sus nietos. Así consiguen por un lado aumentar su propia esperanza de vida entre 4 y 6 años, y por otro lado disminuyen las tasas de enfermedad y mortalidad en los niños.


 Okinawa en Japón

Un conjunto de 161 islas, a 800 km. del sur de Tokio, siendo la parte norte de la isla principal la conocida como la tierra de los inmortales. Aquí se encuentran la población de mujeres de mayor edad del mundo y con la esperanza de vida sin enfermedades crónicas mayor de todo el planeta. Acaban sus días durmiendo tranquilamente en la cama.

Siguen una dieta basada en verduras y semillas de soja con la que preparan el tofu, con unas estrategias a la hora de ingerirla.

Comen en platos pequeños para no pasarse con las calorías y están concentrados en para dejar de comer cuándo su estómago está lleno al 80%. Saben que el cerebro tarda media hora en recibir la respuesta del estómago de que está lleno.

Siguen la tradición implantada por Confucio hace 3.000 años y recitan antes de comer “Hara, Hatchi, Bu” para acordarse de parar de comer antes de estar llenos.

Las personas mayores no están aisladas ni viven en soledad, todo lo contrario. Toda su vida están acompañados por lo que llaman un “moai”. Un grupo de 6 amigos que le acompañan y con quienes comparten su prosperidad si te va bien en la vida y en las épocas malas, si su hijo enferma o muere un familiar, reciben apoyo.

Hay moais de mujeres que han estado juntas durante 97 años, con una edad de 102 años de media.

Tienen además un denominador común.

Todos tienen “Ikigai” cuya traducción podría ser “la razón por la que te levantas cada mañana”.

Tienen un propósito en la vida que no tiene que ver con ir al trabajo. Es más, ni siquiera conoce la palabra jubilación. Es la fuerza que les mantiene vivos, un objetivo personal que les hace estar motivados cada día de su vida.

Si viajas a Okinawa te encontrás a centenarios con el Ikigai de seguir pescando cada semana para su familia, o para transmitir sus conocimientos de artes marciales, o para cuidar de su tataranieta. Tener a su descendiente en los brazos no lo ven como una carga. Al contrario. Para ellos el sentimiento que les provoca es “sentirse como saltar hacia el cielo”.


 Ikaria en Grecia

 Una isla en el mar Egeo, con una de las más bajas tasas de mortalidad en personas de mediana edad y con las tasas más bajas de demencia. Al igual que los españoles, tienen la sana costumbre de unos minutos de siesta al día para reponerse.

1 de cada 3 habitantes de Ikaria llega a los 90 años.

Llevan una dieta mediterranea, con muchas verduras, granos enteros, legumbres y aceite de oliva. Beben leche de cabra, rica en potasio y en triptófano, aminoácido esencial que libera del estrés.

Beben mucha agua en forma de infusiones de salvia, orégano y romero. Eliminan así el exceso de sal y actúan como diurético.

Son cristianos ortodoxos y practican el ayuno, factor clave en la longevidad como ha demostrado Valter Longo.

Llevan una vida activa, caminan a todas partes, cuidan de su jardín y hacen todas las actividades de la casa ellos mismos.

Su familia y sus amigos son su prioridad, tienen lazos sociales que los mantienen juntos de por vida.


 Nicoya, Costa Rica

 La segunda zona del mundo con mayor concentración de personas centenarias y con la tasa más baja del mundo en mortalidad en personas de mediana edad.

 

Tienen su propia motivación cada mañana que llaman “plan de vida“.

Los centenarios de Nicoya viven con sus familias, y el mutuo cuidado que se proporcionan entre padres, hijos y nietos es clave para su bienestar.

Su alimentación es baja en calorías, con una base de maíz fortificado y frijoles. Las cenas ligeras y tempranas. Beben además un agua rica en calcio, que les proporciona huesos fuertes y bajas tasas de enfermedades cardíacas.

Son personas activas, disfrutan de las actividades cotidianas.

Son además muy sociables, con visitas frecuentes de amigos y vecinos. El estrés no forma parte de su vida.


 Loma Linda, California

 Viven 10 años más que sus compatriotas americanos. No es porque no haya McDonals en esa zona. Es por su religión, son metodistas conservadores, que les hace llevar un particular estilo de vida.

Su dieta se basa en las escrituras de la Biblia. Génesis 1:29:

Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; ésto os servirá de alimento.

Es por tanto una alimentación dónde la carne está ausente.

Combaten el estrés gracias al “refugio de 24 horas en el tiempo“. Desde la puesta del sol del viernes hasta la del sábado su única preocupación es estar con su Dios, un día de reposo y calma.

Tienen otra costumbre que les hace practicar una actividad física semanal. Les gusta realizar cada semana un paseos por la naturaleza y lo hacen acompañados.

Su comunidad está muy unida y en sus fiestas, dónde hay blancos, negros e hispanos, les verás reunidos preparando nuevas rutas de senderismo, intercambiando recetas y por supuesto rezando.

En esta comunidad te puedes encontrar a personas como Ellsworth Wheram, cirujano de 97 años, que realiza 20 operaciones a corazón abierto todos los meses.


8 consejos para poder vivir como un habitante de la Zona Azul

Seguro que quieres llevar una vida como estos habitantes de la Zona Azul viviendo muchos años, activo y libre de enfermedades.

La solución no está en ponerte un kimono e intentar que te adopte una familia de Okinawa. Puedes introducir en tu vida aquellas costumbres milenarias que tienen ellos.

Intenta llevar una vida activa

En estas Zonas Azules no tienen gimnasios, pero su propio estilo de vida es activo hasta el final de sus días.

Las mujeres de Okinawa se levantan al día 30 o 40 veces del suelo y los italianos de Sardinia no van en coche a todas partes. Suben las escaleras de sus empinadas casas y se desplazan a ver a los amigos, o a la compra siempre andando. Ellos mismos cocinan, plantan su huerto y arreglan su casa.

Puedes comprarte una pulsera de actividad por 15 € que registre la cantidad de pasos que haces y escaleras que subes. Márcate un objetivo de 10.000 pasos diarios o 150 minutos a la semana e intenta cumplirlo. Si llevas 2 horas sentado levántate y da unos pasos.

Hablamos de tener actividad física, no hace falta que hagas deporte.

Dedica un tiempo para reducir el ritmo de tu vida diaria

Dedica un tiempo a la semana a practicar meditación. Media hora al día de meditación provocará cambios positivos en tu cerebro para todo la vida y reducirá tu estrés.

No hace falta que sea tumbado o practicando la posición de loto. Sal a dar un paseo y sólo procura estar concentrado en la postura de tu cuerpo.  O repitiendo una frase positiva. Intenta parar el parloteo incesante de tu cerebro mientras identificas todo las sensaciones que te produce el paseo en tu cuerpo, el aire en la cara, el sol o la lluvia sobre tu cuerpo, o el olor que percibes.

Si no dispones de media hora en todo el día para dar un paseo, dedica por lo menos 15 minutos al día a intentar parar tus pensamientos y relajarte.

El estrés desencadena las llamadas respuestas inflamatorias relacionadas con enfermedades cardiovasculares o Alzheimer.

Usa una pulsera o reloj con pulsómetro para ver los efectos positivos de esta relajación en tu ritmo cardíaco.

Busca tu propio “Ikigai”

Que no sea tu propio trabajo, a no ser que sea algo que de verdad te apasione, o el día más peligroso de tu vida puede ser el siguiente a tu jubilación.

Encuentra aquello que de verdad te hace feliz y te haga levantarte de la cama con ganas de vivir.

Si has llevado una vida muy rutinaria puede ser que aún no hayas descubierto lo que te proporciona esa motivación.

Prueba nuevas actividades, apúntate a un voluntariado, escribe, conoce a gente nueva , lee lo todo lo que puedas y busca desde ya mismo aquello que te puede proporcionar esa fuerza y ganas de vivir.

Baja tu ingesta de calorías

Si te pasas el día en una oficina, sentado en un coche, o detrás de un mostrador, no tienes necesidad de comer como si fueras a cazar un mamut.

Intenta comer más legumbres, vegetales, frutos secos y disminuye las proteínas de origen animal. Practica la dieta de la longevidad.

Come como máximo 5 veces al mes carne, y en porciones del tamaño de una baraja de cartas.

La fibra vegetal, en torno a 40 gr. al día de fibra, pueden evitar que tengas muchas enfermedades crónicas.

Practica el Ayuno Intermitente

Está demostrado que la Dieta que imita el Ayuno regenera tu cuerpo y junto con la Dieta de la Longevidad reducirás los factores de riesgo de padecer enfermedades. En el libro que he publicado en Amazon tienes una guía para conocer con detalle cómo seguir la Dieta que Imita el Ayuno.

No comas 5 veces al día, hazlo como máximo 3 y procura que la cena sea la menos abundante y antes del anochecer. Además que no pasen más de 8 horas entre el desayuno y la cena.

Bebe 1 o 2 vasos de vino o cerveza al día. Todo aquello que llevamos bebiendo desde hace 8.000 años y nos ha permitido tener un máquina perfecta como la del ser humano, tiene que ser beneficioso. Bébelo en las comidas sobre todo.

El vino Cannonau de Cerdeña tiene efectos muy positivos, lo puedes comprar online.

Prioriza en tu vida a tu entorno personal y familiar

Cuándo te estén aplicando unas planchas en el pecho por un infarto, no te vas a acordar del ascenso que tuviste, ni del mail que te quedó pendiente de enviar. Sólo echarás de menos no haber estado más tiempo rodeado del amor de tu familia y de tus amigos.

Da prioridad a la gente a la que quieres, ellos pueden ser la mayor fuente de felicidad.

Crea tu propio “moai”

Consigue un grupo de amigos que te acompañen en la vida, en quien puedas confiar y  con quien pensar en voz alta, al que puedas recurrir si las cosas van mal y con quien celebrar tus alegrías de la vida.

Usa las redes sociales para encontrarlos, ve a una parroquia de una Iglesia si eres religioso, apúntate clases para practicar deporte o aprender a cocinar, hazte socio de un club de fútbol o a una asociación amigos del ajedrez . Lo que sea, pero no renuncies a estar acompañado y apoyado a lo largo de tu vida.

Ruta del Cares

Tener muchos amigos en Facebook o Twitter no te va a servir. Necesitas personas a las que mirar a la cara, reír juntos,  estrechar su mano, practicar deporte o darles un abrazo.

Aléjate de gente “tóxica”

Personas negativas, que se quejan por todo, con adicciones que te animan a seguirles en su proceso destructivo, con doble cara en las que no puedas confiar.

Ten en cuenta que las adicciones e incluso la obesidad son contagiosas. Lo mismo ocurre con la felicidad y ser positivo, así que elige con cuidado a la gente con la que compartes tu vida.

Si alguno te llama y se queja de que no le coges el teléfono respóndele: claroo!, no te lo cojo porque sé que eres tú!!!  😉 . Con la negatividad que tiene lo entenderá al momento.

Toma el sol

Al igual que los centenarios de las Zonas Azules, intenta aprovechar la mejor fuente de vitamina D que existe, en exposiciones de 15 minutos.

La falta de esta vitamina D está ligada a la osteoporosis y enfermedades cardíacas.


Proyecto Azul en Estados Unidos

En Estados Unidos empresas, restaurantes, colegios y comunidades religiosas, se están uniendo al Proyecto Zona Azul, para facilitar entornos saludables.

Las empresas no lo hacen por amor a sus trabajadores. Son conscientes del costo que les supone tener empleados pocos sanos. Sólo por la diabetes, las empresas de EE.UU. pierden 20,4 mil millones de dólares.

Una empresa que esté involucrada en el Proyecto Zona Azul, se ve muy beneficiada, ya que disminuye el absentismo laboral y consiguen empleados más felices y productivos al estar más sanos.

Sus reuniones son de pie o caminando, tienen estaciones de trabajo dónde animan a los trabajadores a beber agua y tomar pequeños descansos en su actividad.

Trabajan con escritorios que les permiten estar de pie o sentados. Organizan reuniones fuera de las oficinas para caminar juntos y fortalecer lazos.

Crean espacios para que el trabajador pueda dejar la bicicleta y crean pequeños jardines o ponen plantas.

Tienen un Comité de Bienestar para crear nuevas ideas que mejoren la salud y el bienestar del trabajador.

Aquí en España tenemos “zonas rojas“, con la cafetera de la oficina rodeada de alimentos procesados y trabajadores sentados 8 horas, mirando la pantalla de un ordenador, matándose de forma lenta.

Crea en tu propia casa un pequeño “Espacio Azul”

Llena de plantas tu casa. Te aportarán tranquilidad y fomentarán que baje tu estrés sólo con cuidarlas.

Crea un pequeño santuario en un rincón de tu casa, por donde suelas pasar de forma habitual, en la entrada o en el dormitorio, y llénalo de fotos de personas a las que quieras, tus hijos, tus padres o abuelos, amigos o pareja, fotos de vacaciones o lugares que quieres visitar algún día. Todo aquello que te inspire y te haga sentir bien.

Apaga la televisión y pon música en tu casa. Mozart tiene efectos beneficiosos para la salud de personas y animales, así que es una buena opción. Si no te gusta la música clásica, elige aquella que te haga sentir animado y feliz.

Elimina de tu despensa todo alimento insano y procesado. O bien tienes los dedos manchados de chetos,  o no los tienes. Cambia tus hábitos de alimentación. Somos lo que comemos, puedes evitar enfermedades e incluso curarte de ellas, alimentándote mejor.

Descubre las Zonas Azules, territorio de inmortales
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